GUÍA PASO A PASO DE LA VIRADA POR AVANTE EN BAÑERA ⛵️🌊🌬
Guía Completa de la Virada por Avante: Técnica, Coordinación y Roles en la Bañera
Por Carlos Antón/ Técnico Deportivo Superior de Vela
La virada por avante es, sin duda, la maniobra reina y la más repetida en la navegación de ceñida. Es el momento crítico en el que el barco, la tripulación y el viento deben sincronizarse a la perfección para cambiar de dirección y seguir ganando terreno hacia nuestro objetivo a barlovento. En la Escuela de Navegación Santa Pola, sabemos que una virada eficiente no es cuestión de fuerza bruta, sino de una coreografía precisa, comunicación clara y un conocimiento profundo de los tiempos de la maniobra.
¿Para qué sirve realmente la virada por avante?
Puesto que la física de las velas no permite a los veleros navegar en línea recta directamente contra el viento (entrando en la llamada zona de exclusión o "proa al viento"), la virada por avante es la herramienta táctica fundamental que nos permite "remontar" el viento. Lo hacemos trazando bordadas, es decir, navegando en zig-zag.
La maniobra consiste en hacer pasar la proa del barco exactamente por el eje del viento para cambiar de amura (el lado por el que recibimos el viento). Una ejecución técnica impecable garantiza que el velero mantenga su arrancada (inercia y velocidad) durante el giro y recupere la potencia inmediatamente en el nuevo rumbo, evitando quedarse "pinchado", desventado o derivando sin control.
Para que el flujo de trabajo sea el más eficiente y profesional posible, el enfoque ideal en la bañera divide las tareas entre tres tripulantes, funcionando como un engranaje perfecto:
- Trimmer de sotavento: Estará sentado a sotavento en la bañera, preparado para soltar la escota en la virada. Es el responsable de comprobar que la escota sale limpia, sin enredos ni cocas, y a continuación debe desplazarse rápidamente hacia la nueva banda a barlovento para asentar el peso.
- Trimmer de barlovento: Se sitúa de pie a mitad de bañera, enfrente del winche. Está preparado para cazar a mano primero mientras pasa el génova de banda. Luego, ayudado del grinder, se encarga de regular al final el trimado exacto para el rumbo que vaya a realizar el barco, según las condiciones de viento.
- El Grinder (Tripulante a la manivela): Se sitúa a popa del winche con un pie en la bañera y otro fuera, mirando hacia proa y con las dos manos en el winche. Cuando el génova pasa de banda y coge tensión, girará la manivela en la velocidad rápida; cuando ya le cueste esfuerzo, pasará a la velocidad lenta cambiando de sentido de giro, ajustando el cazado final exactamente según le indique el trimmer de génova.
La ejecución paso a paso (Configuración de 3 tripulantes)
Para que la maniobra fluya sin contratiempos, cada paso debe respetarse en orden:
- Acuartelar el génova: Al iniciar la virada (cuando el timonel avisa de la maniobra y empieza a meter timón), el trimmer de sotavento no debe soltar la escota de forma precipitada. Debe estar visualmente muy pendiente del grátil del foque o génova. Con poco viento hay que acuartelar la vela, es decir, dejar que el viento la empuje "al revés" ligeramente. Esta contrapresión en proa ayuda a que el barco caiga más rápidamente hacia la nueva dirección. Nota clave: Conforme sube la intensidad del viento, el barco tiene más inercia de giro, por lo que hará falta acuartelar el génova mucho menos tiempo o nada.
- Amollar y control de salida: En el momento preciso de soltar, el trimmer de la escota de sotavento debe quitar las vueltas del winche, antes tiene que quitar la manivela si estuviera puesta, y comprobar que la escota sale completamente limpia, sin nudos (cocas) ni enganches que puedan frenar la vela a mitad de camino. Inmediatamente después de soltar, este tripulante se desplazará hacia la nueva banda (a barlovento) para sentarse en la regala y ayudar con su peso al adrizamiento del barco.
- Cazar la nueva escota: Conforme el barco cruza el eje del viento y la vela pasa volando de una banda a otra, el trimmer de barlovento (futuro sotavento) entra en acción. Debe empezar a cazar la nueva escota de forma manual, continua y muy enérgica para quitar toda la holgura posible antes de que la vela se llene de viento en la nueva amura y coja carga.
- Uso del winche (El Grinder): Una vez que la vela coge presión y ya no se puede cazar ni un centímetro más a mano, entra en acción el tripulante de la manivela. Debe empezar a cazar utilizando la marcha rápida del winche (girando en el sentido que recoge más cabo por vuelta) para meter mucha escota rápidamente. Conforme la tensión se hace extrema, debe invertir el giro para cambiar a la marcha lenta, logrando el ajuste de precisión final con menos esfuerzo físico.
- Tensión final: El trimmer que estaba cazando a mano ayudado por el grinder que ahora asiste al grinder es quien tiene la sensibilidad visual y táctil de la vela. Él es quien decide cuánto hay que cazar finalmente para que el génova "pinte" perfecto en el nuevo rumbo, evitando que quede ni muy embolsado ni excesivamente plano según las condiciones.
- Morder la escota: Una vez el trimmer indica que se ha alcanzado la tensión idónea, el mismo tripulante de la manivela (grinder) puede encargarse de morder la escota de forma segura en las mordazas del self-tailing (autocazante) en cuanto termina de dar vueltas.
Versión para 2 tripulantes: Agilidad y Sincronización
A menudo no disponemos de una tripulación tan numerosa. Aunque la coordinación de tres es el estándar ideal en regata o tripulación completa, la maniobra se puede realizar perfectamente y con gran eficacia con solo dos personas en la bañera. Esta versión exige mayor agilidad física y una excelente anticipación.
El flujo de trabajo se redistribuye de la siguiente manera:
- El Primer Tripulante (Amollar + Grinder): Este tripulante asume un rol dual. Comienza la maniobra en sotavento. Su primera tarea es idéntica a la del trimmer de sotavento: aguanta la escota para acuartelar ligeramente el génova y, en el momento preciso, amolla asegurándose de que el cabo corre libre. El momento crítico: En cuanto la vela ha pasado al otro lado y la escota vieja ha salido por completo, este tripulante debe cruzar rápidamente la bañera hacia la nueva banda de barlovento (siempre agachado para evitar la botavara). Al llegar, asume inmediatamente el rol de grinder, agarrando la manivela que ya debe estar preparada en el winche para dar la potencia final.
- El Segundo Tripulante (Cazar + Trimmer): Su trabajo comienza antes de la virada. Debe haber preparado la nueva escota con tres vueltas en el winche de barlovento (sin tensar). Al momento de la virada, se encarga de cazar la escota nueva a mano desde el principio, tirando con la máxima rapidez posible mientras el barco cruza el viento. Cuando la vela coge carga y ya no puede tirar más a mano, se asegura de que el cabo esté bien posicionado en el winche para que el primer tripulante (que acaba de llegar a la banda) pueda empezar a darle a la manivela. Este segundo tripulante dirige la maniobra de tensión final indicando al grinder cuándo parar.
Esta coreografía a dos bandas requiere que ambos tripulantes hablen continuamente, confirmando que la escota vieja está libre ("¡Libre!") y que la nueva está cazada ("¡Cazando!").
Adaptación según la intensidad del viento
Ninguna virada es exactamente igual a la anterior. La clave de un buen navegante es saber leer el mar y adaptar los tiempos de la tripulación a la fuerza del viento que haya en ese momento:
- Virada con poco viento (Calma): El barco se mueve despacio y tiene muy poca inercia. El mayor riesgo es quedarse aproado (detenido frente al viento). Es vital amollar muy tarde; el trimmer de sotavento debe acuartelar el génova de forma muy exagerada para obligar a la proa a caer hacia la nueva amura. Los movimientos deben ser suaves para no frenar el barco con pesos bruscos en la bañera.
- Virada con viento medio: El velero lleva buena velocidad, potencia y una inercia de giro excelente. En estas condiciones, se debe amollar la escota un poco más tarde que con poco viento, permitiendo que la vela pase de forma fluida aprovechando el propio giro ágil del casco, pero sin llegar a frenar el barco por un exceso de acuartelamiento.
- Virada con mucho viento: Aquí las cargas de trabajo sobre la jarcia y las escotas son altísimas, y la vela puede flamear violentamente, corriendo el riesgo de dañarse o crear nudos letales en las escotas. La prioridad absoluta es la rapidez y la protección del material. La orden es amollar rápido en cuanto la proa pasa al viento y cazar aún más rápido en la nueva banda para que la vela coja su forma y deje de dar gualdrapazos cuanto antes. No hay apenas tiempo para acuartelar.
Resumen Rápido: La Coreografía de la Virada
La virada por avante no es un evento de fuerza, sino de tiempos (timing) y coordinación. El objetivo es pasar la proa por el viento perdiendo la mínima arrancada posible.
- Preparación: Avisar a la tripulación, preparar la nueva escota en el winche de barlovento (con vueltas pero sin tensión) y la manivela lista. El trimmer de mayor o el Trimmer de génova que está en bañera prepara el winche de barlovento con sus tres vueltas y la manivela.
- Inicio: El timonel orza. El trimmer de sotavento aguanta la escota vieja para acuartelar ligeramente el génova y ayudar a girar la proa, según la intensidad del viento acuartelaremos más o menos.
- El Cruce: Cuando el grátil de la vela empieza a flamear, se amolla la escota vieja por completo, asegurando que corre libre (sin nudos).
- La Nueva Amura: Simultáneamente, el trimmer de la nueva banda caza a mano con máxima energía y rapidez para quitar toda la holgura antes de que la vela coja presión.
- Ajuste Final: Cuando ya no se puede cazar más a mano, entra el Grinder con la manivela (marcha rápida, luego lenta) hasta que el trimmer indica la tensión perfecta para el nuevo rumbo.
Conclusión
Dominar la virada por avante es elevar el nivel de navegación de cualquier tripulación. Una buena virada se siente: el barco gira fluido, la vela pasa sin violencia y, casi de inmediato, el casco vuelve a acelerar sin haberse detenido. Por el contrario, una mala virada es ruidosa, lenta y frustrante.
En la Escuela de Navegación Santa Pola, insistimos en que la clave es la comunicación y la anticipación. Cada tripulante debe saber no solo lo que tiene que hacer, sino cuándo debe hacerlo en relación con los demás. No busques cazar más fuerte; busca cazar en el momento exacto. La potencia sin sincronización no sirve de nada en una virada.
10 Consejos Pro para Virar como un Experto
- "¡Viramos!": La comunicación del timonel debe ser clara y fuerte. No se empieza a orzar hasta que la tripulación confirma que está lista.
- Orden en la bañera: Antes de virar, la escota que va a trabajar debe estar perfectamente adujada o libre de cocas (nudos) en el suelo. Un nudo que se atasca en el pasacabos o poleas a mitad de virada es un desastre garantizado.
- Vueltas al winche con cabeza: En la escota nueva (barlovento), pon solo 2 ó 3 vueltas antes de la maniobra según el tamaño del barco, en el Dehler 38 Tabarka siempre ponemos 3. Si pones demasiadas se pueden montar las vueltas.
- Caza con el cuerpo, no solo con los brazos: Cuando caces a mano la escota nueva, usa el peso de tu cuerpo moviéndolo con cada vuelta. Es mucho más eficiente y cansas menos los brazos.
- El momento "vaciado": Existe un microsegundo en el que la vela está pasando de una banda a otra y no tiene presión. Ese es el momento de cazar a mano como si te fuera la vida en ello; cada centímetro que ganes ahí es un centímetro que no tendrás que darle a la manivela bajo carga.
- Manivela siempre puesta: El Grinder debe tener la manivela ya insertada en el winche de la nueva banda antes de que empiece la maniobra. Buscar la manivela cuando la vela ya está portando es perder tiempo precioso.
- Marchas del winche: Recuerda la regla: gira en un sentido para la marcha rápida (recoge mucho cabo, requiere más fuerza) y en el sentido opuesto para la marcha lenta (mucha potencia, recoge poco cabo). El Grinder debe cambiar instintivamente según la resistencia.
- Agáchate al cruzar: Al cambiar de banda, cruza siempre por delante del timonel y lo más agachado posible para evitar un golpe de la botavara si el viento cambia bruscamente.
- Vigila el grátil: El trimmer que dirige la tensión final no debe mirar al Grinder, sino al grátil del génova para decidir la tensión exacta y el ajuste final con las lanas.
- Suelta con limpieza: Al amollar la escota vieja, no solo sueltes el cabo de la mordaza; quita todas las vueltas del winche con un movimiento rápido y limpio hacia arriba para asegurarte de que no queda ninguna "vuelta boba" atrapada.


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