Tipos de Vela Mayor y Guía Definitiva de la Mayor Enrollable
La vela principal de cualquier velero, tanto de crucero como de competición, es el motor del barco. Sin embargo, no todas son iguales; pueden combinarse con diferentes diseños, materiales o sistemas de izado en función del uso, las características del barco o las preferencias de su armador.
Antes de centrarnos en la mayor enrollable, repasemos las opciones más comunes que encontramos hoy en día en los mástiles:
- A - Mayor convencional: La clásica. Cuenta generalmente con uno o dos sables altos forzados y sables bajos de baluma.
- B - Mayor de cabeza cuadrada (Square Top): Es la elección en regatas grand prix. Su área superior cuadrada permite un "twist" progresivo altamente eficiente, un arrastre inducido menor y una distribución optimizada del área de la vela.
- C - Mayor de sables forzados (Full Batten): Los sables cubren todo el ancho de la vela, desde la baluma hasta el grátil. Esto mejora el control de la forma y reduce el flameo, lo que redunda en una mayor durabilidad de la vela.
- D - Mayor de alto alunamiento: Su perfil se encuentra entre el de una mayor convencional y una de cabeza cuadrada. Es la vela de elección habitual para multicascos, ofreciendo buenas prestaciones en brisas ligeras y navegación de través.
- E - Mayor enrollable en el mástil: La protagonista de este artículo. Requiere un diseño específico (con o sin sables verticales) y un sistema de enrollado interno en el palo.
- F - Mayor enrollable en la botavara: Requiere un diseño personalizado y un sistema de enrollado que garantice su perfecto ajuste dentro de la cavidad de la botavara.
La Mayor Enrollable en el Mástil: Uso y Comparativa
Estos sistemas han evolucionado significativamente en los últimos tiempos. Lo que antes generaba dudas, hoy es una solución robusta y fácil de usar por una tripulación reducida (incluso por una sola persona). Por ello, la vela mayor enrollable va ganando terreno a la mayor convencional, especialmente en veleros de crucero de esloras superiores a 45 pies.
¿Cómo funciona la maniobra?
A diferencia de los sistemas tradicionales, aquí la vela se guarda verticalmente dentro de un eje en el interior del palo. Para evitar problemas, el procedimiento debe ser metódico:
1. Para desenrollar (Sacar la vela)
- Preparación: La escota de mayor debe estar suelta. Es vital que la botavara no ofrezca resistencia y pueda moverse.
- Posición: Lo ideal es estar aproado al viento. No obstante, este sistema permite desenrollar aunque no estemos totalmente de proa, siempre que respetemos que la vela esté suelta y flameando sin carga.
- Acción: Amollamos el cabo del enrollador y cazamos del pajarín. La vela saldrá hacia el extremo de la botavara.
2. Para enrollar (Guardar la vela)
- Acción: Amollamos el pajarín y cazamos del cabo del enrollador.
- Consejo: Mantén una ligera tensión en el pajarín mientras enrollas para que la vela entre bien estibada y sin arrugas.
3. El papel crítico de la Contra
La contra es fundamental en este sistema. Debe mantener la botavara perpendicular al mástil (90º). Si la botavara está muy alta o muy baja al accionar el mecanismo, la vela entrará en ángulo, mordiendo el tejido y provocando atascos.
- Tensión equilibrada: El atasco suele ocurrir por pliegues internos. Tira del cabo de enrollar para recoger la vela y luego del pajarín para sacarla, repitiendo este ciclo ("enrollar-sacar") hasta que salga sin esfuerzo.
- Revisar el mecanismo: Si es un sistema Selden, asegúrate de que el freno esté en posición "free" al desenrollar.
- Posición del velero: Pon el barco proa al viento para reducir la carga en la vela.
- Comprobar los cabos: Verifica que el cabo del enrollador no esté mordido ni atascado en el tambor del mástil.
- Limpieza y mantenimiento: Si el sistema está duro, puede requerir limpieza y engrase de los perfiles de aluminio y el giratorio.
- Evitar forzar: Si se tira con demasiada fuerza, se puede dañar el mecanismo o romper el cabo.Si el atasco persiste, podría ser un problema estructural de la vela (demasiado voluminosa o estirada) o un fallo en los rodamientos superiores.
Análisis: Enrollable vs. Convencional
●Las ventajas: Comodidad y Facilidad
- Gestión sencilla: Permite reducir el tamaño de la vela mayor (el equivalente a tomar rizos) de forma milimétrica y sin esfuerzo físico.
- Estiba inmediata: Al acabar la jornada, la vela queda estibada cómodamente dentro del mástil, protegida del sol y la humedad.
●Las contrapartidas: Lo que debes saber
A pesar de su popularidad, la mayor enrollable tiene limitaciones importantes:
- Admite menos errores: La mayor enrollable es mecánicamente más compleja y delicada que una convencional. Si no se maneja adecuadamente (al darla o enrollarla), se corre el serio peligro de que se muerdan pliegues y la vela quede atascada a mitad de su recorrido. Esto es un problema grave en alta mar, ya que una vela convencional siempre puede arriarse por gravedad, pero una enrollable atascada no baja ni sube.
- Menor rendimiento (Trimado): Dispone de menos elementos de control. No es idónea para un velero de regatas, ya que no podremos darle la forma al 100% ni tiene la eficiencia aerodinámica de una vela con sables forzados horizontales.
- Seguridad en condiciones extremas: Bajo mi punto de vista, no es la vela más idónea para un velero de crucero oceánico que vaya a navegar en lugares remotos o altas latitudes (como los "cuarenta rugientes"). En zonas de frecuentes vientos muy fuertes, una vela tradicional con sistema de rizos clásico es infinitamente más segura y reparable en caso de fallo.
En conclusión: La mayor enrollable es la reina del crucero vacacional y la navegación costera mediterránea por su confort, pero requiere un conocimiento detallado de su procedimiento para evitar sorpresas desagradables.
Revolución en el Mástil: El Secreto de los Sables Verticales en la Mayor Enrollable
Durante años, elegir una mayor enrollable en el palo implicaba aceptar un compromiso doloroso: ganábamos una comodidad inmensa en la maniobra, pero sacrificábamos drásticamente el rendimiento del barco.
La imagen clásica de una mayor enrollable era la de una vela plana, sin forma, y con la baluma (el borde de salida de la vela) cóncava o "negativa". Parecía más un triángulo de tela que un ala de avión. Sin embargo, la tecnología vélica ha dado un salto de gigante gracias a una innovación clave: los sables verticales.
Hoy analizamos cómo estos elementos han conseguido que las mayores enrollables recuperen terreno frente a las convencionales en términos de potencia y velocidad.
El Problema de la Geometría: ¿Por qué no valen los sables normales?
Para entender la solución, primero hay que entender el problema.
En una vela mayor convencional, utilizamos sables horizontales. Estos varillas (de fibra de vidrio o carbono) cruzan la vela desde la baluma hacia el mástil. Su función es sostener la tela "sobrante" en la parte trasera de la vela, permitiendo que esta tenga un alunamiento positivo (esa curva convexa que hace que la vela sea más grande y potente).
Pero si intentamos enrollar una vela con sables horizontales dentro de un mástil, los sables se partirían o impedirían el giro. Por esta razón, las primeras mayores enrollables no podían llevar sables. Al no tener sables que la sujetaran, la baluma tenía que recortarse hacia adentro (baluma negativa) para evitar que flameara incontrolablemente. El resultado: menos superficie vélica y peor aerodinámica.
La Solución: Sables Verticales y Paralelos al Eje
La ingeniería naval encontró la respuesta cambiando la orientación. Las mayores enrollables modernas pueden equiparse con sables verticales.
- ¿Cómo funcionan? Estos sables corren paralelos al grátil (la parte de la vela pegada al palo). Al ser verticales, cuando el eje del enrollador gira, los sables se enrollan en espiral siguiendo la curvatura del mástil, integrándose perfectamente en el "rollo" de vela dentro del perfil.
- Longitud: Suelen ser sables largos, que a menudo recorren gran parte de la altura de la vela, aunque también existen versiones de sables más cortos (sables de baluma verticales) situados estratégicamente.
Las 3 Grandes Ventajas de los Sables Verticales
Instalar una mayor enrollable con sables verticales transforma la navegación:
1. Recuperación del Alunamiento (Más Potencia)
Es la ventaja más obvia. Al tener una estructura rígida vertical que sostiene la tela, el velero ya no necesita una vela triangular recortada. Podemos añadir alunamiento positivo (curva hacia afuera) en la baluma.
- El resultado: Ganamos metros cuadrados de superficie vélica. En un 45 pies, esto puede suponer una diferencia notable de potencia, especialmente con vientos ligeros y medios.
2. Mejor Forma Aerodinámica (Más Velocidad y Menor Abatimiento)
Una vela sin sables tiende a formar una bolsa deforme cuando el viento sube, lo que escora el barco sin propulsarlo eficientemente (aumenta el abatimiento).
Los sables verticales permiten diseñar un perfil de vela mucho más eficiente, similar al de un ala. Mantienen la salida del viento (la baluma) abierta y estable, permitiendo un flujo de aire laminar. El barco ceñirá mejor (podrá navegar más cerrado al viento) y con menos escora inútil.
3. Mayor Vida Útil de la Vela
Una mayor enrollable antigua sin sables sufre mucho "floggin" o flameo en la baluma cada vez que viramos o cuando el viento no es perfecto. Ese aleteo constante rompe las fibras del tejido. Los sables verticales mantienen la baluma tensa y estable, reduciendo el desgaste del material y eliminando ruidos molestos.
Precauciones y Manejo: La otra cara de la moneda
Aunque acercan el rendimiento al de una vela convencional, las mayores con sables verticales requieren un manejo aún más fino, alineado con lo que comentábamos sobre los riesgos de atascos.
- El volumen dentro del palo: Los sables, aunque sean flexibles, añaden grosor al rollo de la vela. El espacio dentro de la cámara del mástil es limitado.
- Importancia crítica de la tensión: Si al enrollar la vela no mantenemos la tensión adecuada en el pajarín y dejamos que se formen pliegues, el grosor extra de los sables puede provocar que el atasco sea más severo y difícil de solucionar que en una vela sin sables.
- Ángulo de la botavara: Con sables verticales, el ángulo de 90º de la botavara respecto al palo (controlado por la contra) es sagrado. Si enrollamos con la botavara muy alta o baja, los sables verticales entrarán en espiral forzada, aumentando la fricción y el riesgo de bloqueo.
Conclusión
La mayor enrollable con sables verticales es el equilibrio perfecto para el crucerista moderno que no quiere renunciar a navegar a vela de verdad. Nos ofrece la seguridad y comodidad del enrollador, pero devolviéndonos la potencia y la ceñida que perdimos al quitar la mayor convencional.
Si tienes un velero de cierta eslora y notas que le falta "nervio" con poco viento, o que tu mayor enrollable actual es simplemente un "trapo" triangular, el paso a una vela con sables verticales es, sin duda, la mejor inversión para revitalizar tu barco.
Mayor Enrollable en la Botavara: ¿Lo mejor de los dos mundos?
Si la mayor convencional es la reina del rendimiento y la mayor enrollable en el palo es la reina de la comodidad, la mayor enrollable en la botavara (In-boom furling) se presenta como la alternativa que promete unir lo mejor de ambas.
Muchos armadores miran con envidia la facilidad de uso de los enrolladores de palo, pero se niegan a sacrificar la forma perfecta de su vela. Para ellos, la respuesta suele estar en la botavara. Analicemos cómo funciona, el papel crucial de los sables y cómo se compara con su rival directa, la mayor enrollable en el mástil.
El Mecanismo: Enrollar en horizontal
A diferencia del enrollador de mástil, donde la vela se esconde verticalmente, en este sistema el mecanismo de enrollado (un mandril giratorio) se encuentra alojado dentro de una botavara especial, que suele ser más voluminosa y abierta por la parte superior.
Al enrollar, la vela baja y se deposita en capas sobre el eje horizontal de la botavara.
El Factor Clave: Los Sables (Con y Sin)
Aquí radica la gran diferencia técnica y la principal ventaja de este sistema.
1. Con Sables Forzados (Full Batten)
Esta es la razón de ser de la enrollable en botavara. Al enrollarse la vela de forma horizontal (paralela al pie de la vela), los sables también se disponen horizontalmente.
Esto permite utilizar sables forzados "de verdad", rígidos y largos, que cruzan toda la vela desde la baluma hasta el grátil, exactamente igual que en una vela de regata o de crucero de alto rendimiento.
- Ventaja: Podemos tener una vela con mucho alunamiento positivo (baluma convexa), mucha potencia y una forma aerodinámica perfecta que mantiene el perfil incluso con viento fuerte.
2. ¿Sin sables?
Aunque técnicamente es posible instalar una vela sin sables en una botavara enrollable, carece de sentido práctico. Si vas a renunciar a los sables y al rendimiento, es mucho más económico y sencillo instalar un enrollador en el palo. La inversión en una botavara enrollable se justifica casi exclusivamente por la capacidad de llevar una vela con sables y alto rendimiento.
Comparativa: Enrollable en Botavara vs. Enrollable en Palo
Es la gran duda del armador al configurar un velero nuevo. Aquí tienes el "cara a cara":
1. Rendimiento y Forma de la Vela
- Botavara (Ganador): Como hemos visto, permite una vela Full Batten con mucha superficie y un trimado de competición.
- Palo: Incluso con sables verticales, la superficie vélica suele ser menor y el perfil aerodinámico no llega a igualar al de una vela convencional o de botavara enrollable.
2. Peso y Estabilidad (Centro de Gravedad)
- Botavara (Ganador): Cuando reducimos trapo o guardamos la vela, el peso de la tela baja a la cubierta. Esto baja el centro de gravedad del barco, reduciendo el balanceo en fondeos y mejorando la estabilidad.
- Palo: Al enrollar, todo el peso de la vela (y del mecanismo) permanece en vertical a lo largo del mástil. Esto añade peso "arriba", lo que aumenta el cabeceo y la escora.
3. Seguridad en caso de fallo (Atascos)
- Botavara (Ganador): Este es un punto crítico de seguridad. Si el mecanismo de la botavara se rompe o se atasca a medio camino, siempre puedes arriar la vela soltando la driza, como harías con una vela convencional, y aferrarla sobre la botavara con unos cabos.
- Palo: Si una mayor enrollable en el palo se atasca a medio sacar (o medio meter) y el mecanismo falla, la vela se queda atrapada arriba. No puedes bajarla ni subirla, lo que en medio de un temporal es una situación peligrosa.
4. Facilidad de Maniobra y Precio
- Palo (Ganador): Los sistemas de palo son más baratos, más probados y, generalmente, más fáciles de operar. La fricción al sacar la vela es menor.
-
Botavara:
- Ángulo Crítico: Para enrollar en la botavara, el ángulo del mástil con la botavara debe ser exacto (normalmente 87º u 89º según fabricante). Si el ángulo no es perfecto (por mal uso de la contra o driza), la vela "caminará" hacia adelante o atrás en el eje, creando un "rollo de alfombra" torcido que bloqueará el sistema.
- Esfuerzo: Izar una mayor desde la botavara requiere mucha fuerza debido a la fricción del sistema en el perfil del mástil, por lo que casi siempre requiere un winche eléctrico.
- Precio: La botavara enrollable (generalmente de carbono o aluminio reforzado) es una opción muy costosa.
Conclusión
La mayor enrollable en la botavara es la elección del navegante exigente que busca la estética y el rendimiento de una vela de regata, pero con la comodidad de no tener que plegar la vela a mano ni usar lazy bags.
Sin embargo, requiere una técnica de uso más precisa (especialmente con el control de la contra para mantener el ángulo de enrollado) y una inversión económica superior. Si buscas simplicidad absoluta y bajo mantenimiento, el enrollador de palo sigue siendo el rey; pero si buscas navegar rápido y seguro, la botavara enrollable es una opción magnífica.
💡10 Consejos Pro para Mayores Enrollables
Mantenimiento y Prevención
- Marca el "Punto Dulce" del Vang: Ya sabes que el ángulo de 90º es crítico. Para no tener que calcularlo a ojo cada vez, coloca una marca permanente (cinta o rotulador) en el pistón de la contra o en el amantillo. Así, antes de enrollar o desenrollar, ajustas la contra a esa marca exacta y sabes que el ángulo es perfecto.
- La tensión de la driza es vital: A menudo nos olvidamos de la driza una vez izada la vela (o sacada por primera vez). En las mayores enrollables, si la driza está floja, el eje interior baila y la vela se arruga al entrar. Si está demasiado tensa, aumenta la fricción. Busca la tensión media justa y revísala si cambia la temperatura (las drizas se estiran/encogen).
- Lava la sal del mecanismo: La sal cristalizada actúa como lija y freno dentro de los rodamientos del enrollador (tanto en el sinfín de abajo como en el giratorio de arriba). Un manguerazo de agua dulce directo a las ranuras y mecanismos cada vez que llegues a puerto evitará que el sistema se vuelva duro con el tiempo.
- Revisa el giratorio superior (Top Swivel): Es el gran olvidado porque está a 20 metros de altura. Si este rodamiento se gripará, la vela se retorcerá sobre sí misma (efecto "toalla escurrida") dentro del palo, provocando un atasco catastrófico. Inspecciónalo visualmente con prismáticos o sube al palo una vez al año para engrasarlo.
- Velas viejas = Atascos seguros: Si tu técnica es buena pero la vela se sigue atascando, el culpable suele ser el tejido. Las velas de Dacron viejas se estiran y forman "bolsas" o barrigas. Ese exceso de tela no cabe en la ranura estrecha del mástil. Si la vela está "embolsada", la única solución real es cambiarla o llevarla a un velero para que la recorten (aunque esto último es un parche temporal).
Navegación y Trimado
- Marcas de Rizo en la botavara: Como no tienes ollaos (agujeros) para saber cuánto has rizado, haz marcas con cinta en la botavara (Rizo 1, Rizo 2, Rizo 3). Así, cuando enrolles la vela hasta esa marca del pajarín, sabrás exactamente cuánta superficie vélica llevas y podrás replicar el trimado en ambas bordadas.
- Evita el "Efecto Caramelo" (Coning): Si enrollas con el pajarín totalmente suelto (sin esa ligera tensión que mencionamos antes), la vela tiende a enrollarse muy apretada arriba y muy floja abajo. Esto crea una forma de cono que hará que, al intentar sacarla la próxima vez, la parte baja se atasque contra la ranura.
- Cuidado con el Winche Eléctrico al final: Si usas winche eléctrico para enrollar, nunca lo uses para el último metro. Haz los últimos giros a mano o con la manivela. El winche eléctrico no tiene tacto; si algo se engancha al final, el motor seguirá tirando hasta romper el cabo, la vela o el mecanismo.
Vida a Bordo
- Silencia el palo en fondeo: Una mayor enrollable puede vibrar dentro del mástil cuando estás fondeado y hace viento, produciendo un ruido sordo muy molesto para dormir. Truco: deja la vela un pelín desenrollada (solo un palmo) o caza bien el pajarín y el enrollador a la vez para tensarla dentro y que no golpee las paredes internas del palo.
- Protege el puño de escota (Clew): Cuando la vela está enrollada, el único trozo de tela expuesto al sol es el puño de escota (el triángulo final). Asegúrate de que esa zona tenga una banda de protección solar UV (Sunbrella) en perfecto estado. Si esa pequeña parte se quema por el sol y se rompe navegando, perderás el control de toda la vela (no podrás sacarla ni cazarla).
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