Un ancla de capa (también llamada ancla flotante) es un elemento de seguridad fundamental en la navegación, especialmente para embarcaciones de vela y recreo. Es, esencialmente, un paracaídas de lona resistente que se despliega bajo el agua.
¿Qué es y para qué sirve?
Su función principal no es "fondear" (sujetar el barco al fondo), sino ofrecer resistencia hidrodinámica. Sirve para:
- Reducir la deriva: Evita que el viento y la corriente arrastren el barco demasiado rápido cuando el motor ha fallado o hay demasiado viento para navegar.
- Mantener la posición (Capear): Ayuda a que la proa (o la popa, según se use) se mantenga orientada hacia las olas, evitando que el barco se ponga "de costado" (a través), que es la posición más peligrosa donde una ola podría volcarlo.
- Frenar en "popa cerrada": Si estás corriendo un temporal, evita que el barco acelere demasiado al bajar una ola y "clave" la proa en la siguiente.
Partes de un Ancla de Capa
Para que sea efectiva, el sistema debe estar completo:
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Parte |
Descripción |
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Cuerpo (Cono) |
Fabricado en lona o PVC de alta resistencia. Tiene forma de cono truncado con una apertura pequeña al final para que el agua fluya y no reviente la tela. |
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Cabos de sujeción |
Son las líneas que van desde el borde del cono hacia el cabo principal. Mantienen la boca del ancla abierta. |
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Cabo de fondeo (Cabo de remolque) |
El cabo largo que une el ancla con el barco. Debe ser elástico (nylon) para absorber los tirones de las olas. |
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Cabo de recuperación (Orinque) |
Un cabo fino atado a la parte estrecha del cono. Sirve para "cerrar" el ancla y subirla a bordo sin tener que luchar contra la resistencia del agua. |
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Boya de señalización |
A veces se añade una boya pequeña para que el ancla no se hunda demasiado y para que sea visible para otros barcos. |
¿Cómo funciona exactamente?
Para usar un ancla de capa con éxito, no basta con lanzarla al agua; requiere una técnica específica para que sea efectiva y, sobre todo, para poder recuperarla después.
Aquí tienes los pasos clave:
1. Preparación antes del despliegue
- Revisión: Asegúrate de que los cabos no estén enredados.
- Fijación: Amarra el cabo de fondeo a una cornamusa reforzada. Si el temporal es muy fuerte, es recomendable repartir la carga entre dos cornamusas formando una "V" (pata de gallo) para no arrancar el herraje.
- El Orinque (Cabo de recuperación): Es vital atar un cabo más fino a la punta estrecha del cono. Sin esto, sacar el ancla del agua con el barco en movimiento será casi imposible debido a la presión.
2. El lanzamiento
- Sotavento: Lánzala siempre por el lado de sotavento (por donde se va el viento) para evitar que el cabo se enrede en la hélice o el timón.
- Despliegue gradual: Deja que el cono se llene de agua y vaya cogiendo tensión poco a poco mientras sueltas el cabo principal.
3. Ajuste de la distancia (La regla de oro)
Este es el punto más importante para la seguridad:
El barco y el ancla deben estar sincronizados. Debes soltar cabo hasta que ambos suban a la cresta de la ola al mismo tiempo. Si el barco está en la cresta y el ancla en el seno (el valle), el tirón será seco y podría romper algo. Si ambos están en la misma fase, el sistema trabaja con delasticidad. Se recomienda una e,distancia aproximada de 5 esloras del barco.
- Protección del roce: El cabo sufrirá mucho roce en el paso por la borda o el pasacabos. Protégelo con un trozo de manguera o trapos para evitar que se corte por la fricción constante (esto se llama "defensa de rozamiento").
- Vigilancia: Revisa periódicamente que el cabo esté tenso y que el ángulo del barco respecto a las olas sea el deseado (entre 30° y 45° para capear).
5. Cómo recuperarla
Nunca intentes tirar del cabo principal contra la fuerza del mar.
- Cobra el orinque (el cabo fino). Al tirar de la punta del cono, este se "desinfla" y se da la vuelta.
- Una vez que el ancla pierde la forma de paracaídas, deja de ofrecer resistencia y puedes subirla a bordo sin esfuerzo.
⚠️ Advertencia de seguridad
Nunca uses un ancla de capa si estás muy cerca de la costa (en la zona de rompientes), ya que la profundidad podría ser insuficiente o el ancla podría quedar atrapada en el fondo si el cono se hunde demasiado.
Tácticas de uso según la situación
Dependiendo de cómo queramos gestionar el temporal, el ancla se utiliza de formas distintas:
- Para Capear (Proa al viento): Se hace firme en la proa. El barco se mantiene "aparcado" de cara al temporal. Es la técnica más utilizada para descansar o esperar a que pase lo peor de la tormenta, ya que la proa es la parte más reforzada para recibir los impactos.
- Para Correr (Popa al viento): Se lanza por la popa con un cabo largo. Aquí el objetivo no es parar el barco, sino evitar el planeo excesivo. Al bajar una ola grande, el barco tiende a acelerar peligrosamente (surfear); el ancla de capa actúa como un "freno de mano" que mantiene la popa tensa y evita que el barco gire bruscamente y vuelque (lo que llamamos "atravesarse").
💡 El detalle técnico: El flujo de agua
Las anclas de capa suelen tener un pequeño orificio en el extremo estrecho (el vértice del cono). Esto permite que un chorro de agua salga de forma constante, lo que estabiliza el ancla y evita que empiece a dar vueltas o a dar tirones erráticos bajo el agua.
💡 Consejo de la Escuela
Como hemos visto en el texto de seguridad, recuerda que la longitud del cabo es vital: debe ser lo suficientemente largo para que el ancla y el barco estén en la misma fase de la ola (ambos en la cresta o ambos en el seno) para evitar tirones bruscos que puedan romper el cabo o las cornamusas.
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