17 de febrero de 2026

ESTRATEGIA EN LA BAHÍA DE ALICANTE: LEVANTE, LEBECHE Y PONIENTE

​Estrategia de Regata en la Bahía de Alicante: Vientos Predominantes y Térmicas Locales

​  La Bahía de Alicante es uno de los campos de regatas más técnicos del Mediterráneo. Su configuración, protegida por el Cabo de las Huertas al noreste y el Cabo de Santa Pola al sur, exige una lectura constante del mar y del cielo.

​  Para dominar estas aguas, es fundamental conocer la jerarquía de sus vientos:

​El Levante (Este - E): Ola y presión constante

  ​El Levante es el viento que abre la Bahía de Alicante de par en par al Mediterráneo. A diferencia de las térmicas locales, suele ser un viento de gradiente (meteo) que viene con un largo recorrido sobre el mar, lo que define por completo las condiciones de la regata.

  • Comportamiento y Mar: Al no tener obstáculos, el Levante genera una ola corta, vertical y muy seguida. En la Bahía de Alicante, esta ola suele "rebotar" al llegar a la costa y en el Cabo de las Huertas, creando un mar cruzado muy técnico que puede frenar drásticamente el barco si no se lleva bien trimado.
  • La Táctica de la Derecha: Por norma general, en la bahía el Levante suele entrar con más presión por el lado derecho del campo (mirando hacia el viento). Además, conforme avanza el día, es frecuente que el viento tienda a "derechear" (rolar hacia el Sudeste), lo que favorece a quienes han apostado por ese flanco.
  • El Efecto del Cabo de las Huertas: Si el campo de regatas está situado al norte de la bahía, el Cabo actúa como un imán de presión. Sin embargo, hay que tener cuidado con el role de rebote: muy cerca del Cabo el viento puede volverse inestable, pero justo fuera de esa zona de turbulencia, la presión suele ser máxima.
  • Navegación y Trimado: Con Levante, la prioridad es el "power". Se necesita un trimado de velas con bolsas más profundas (velas más potentes) para poder "saltar" la ola. Si intentas ceñir demasiado (buscar mucha altura), el golpe contra la ola detendrá el barco. La clave es navegar con un punto más de velocidad para mantener la inercia y pasar la zona de mar picado con solvencia.

​El Lebeche (Suroeste - SW): La térmica de precisión

  ​El Lebeche es el viento térmico por excelencia de nuestra zona. Se genera por la diferencia de temperatura entre el mar y el interior de la provincia (el valle del Vinalopó y las llanuras de Elche). Es un viento que "sube" por la costa desde el Cabo de Santa Pola y se encajona en la bahía.

  • Comportamiento y Ciclo Diario: Suele despertarse entre las 12:00 y las 13:00 horas. Empieza como una brisa tímida del Sur (Migjorn) y, conforme el sol calienta la tierra, rola hacia el Suroeste y gana intensidad, pudiendo alcanzar los 14-18 nudos en un día despejado. Es un viento más denso y estable que el Poniente, lo que permite una navegación de gran velocidad.
  • La Táctica del "Role a la Derecha": A medida que la tarde avanza y el calor en tierra aumenta, el Lebeche tiene una tendencia natural a rolar hacia la derecha (hacia el Oeste). En una regata de ceñida, esto significa que el bordo de estribor (ir hacia tierra) suele acabar siendo el ganador. Sin embargo, hay que medir bien el tiempo: si vas demasiado pronto a tierra, podrías encontrar menos presión.
  • El Canal de Presión: En la Bahía de Alicante, el Lebeche suele entrar con más fuerza por el centro y el lado izquierdo (mirando al viento), aprovechando el pasillo natural que queda entre el Cabo de Santa Pola y la Isla de Tabarca. Si ves que el horizonte se oscurece por esa zona, la racha de presión está entrando por ahí.
  • Navegación y Trimado: Al ser un viento térmico, el agua suele estar más llana que con el Levante, aunque con el paso de las horas se forma una "picadita" de mar típica de la bahía. Es el escenario ideal para el trimado fino: hay que jugar con el cunningham y el backstay para aplanar la vela conforme sube la racha, permitiendo que el barco deslice sin escorar en exceso.

​El Poniente (Oeste - W): El desafío táctico de tierra

  ​El Poniente es el viento que viene del interior de la península. Al ser un viento de tierra, llega a la Bahía de Alicante después de haber superado el relieve accidentado de la provincia, lo que lo convierte en un viento seco, racheado y extremadamente inestable.

  • Comportamiento y "Efecto Abanico": A diferencia del Lebeche, el Poniente no es constante. Baja por las laderas hacia la costa y, al entrar en el mar, se abre en "abanico". Esto significa que en un mismo campo de regatas, un barco puede estar navegando con un role de 20 grados a la derecha mientras que otro, a escasos metros, sufre un role a la izquierda.
  • El Mar Plano: Su gran ventaja para la navegación es que el mar se mantiene completamente llano, ya que el viento no tiene recorrido sobre el agua para formar ola. Esto permite que los barcos alcancen sus velocidades máximas teóricas, pero exige una concentración máxima en el timón para no perder el ángulo de planeo o ceñida en cada racha.
  • La Táctica de "Cabeza Fuera": Con Poniente, la regata no se gana mirando los instrumentos, sino mirando el agua. Las rachas se ven venir como parches oscuros y rizados sobre la superficie del mar. La clave es posicionarse en la siguiente racha antes que los rivales. Es un juego de "conectar puntos": vas de una racha a la siguiente, tratando de mantenerte siempre en la zona de máxima presión.
  • Navegación y Maniobra: Es el viento que más exige a la tripulación. Los cambios de intensidad son bruscos; puedes pasar de 8 a 18 nudos en segundos. El equipo de escotas debe estar trabajando constantemente: soltar en el "hachazo" de la racha y cazar rápido cuando el viento cae, manteniendo el barco siempre nivelado.

  ​En la Bahía de Alicante, el Poniente suele ser un viento de "todo o nada". Si sabes leer los pasillos de viento que bajan por los barrancos de la costa, puedes sacar una ventaja definitiva al resto de la flota.

​El Cabo de las Huertas: El gran árbitro y su relación con los vientos

  ​El Cabo de las Huertas no es solo un punto geográfico; es el elemento que rompe la linealidad del viento en la Bahía de Alicante. Su elevación y su saliente hacia el Este lo convierten en una barrera física que modifica la dirección y la intensidad del aire antes de que llegue a nuestras velas.

  • Relación con el Levante (E): El rebote y la presión Cuando el Levante golpea de frente el Cabo, se produce un efecto de acumulación. Al ser una barrera sólida, el viento tiende a "amontonarse" en la cara este, creando una zona de máxima presión justo antes de doblarlo. Sin embargo, al norte del Cabo se genera un rebote que puede provocar roles inestables. En regatas que suben hacia el Campello, pasar pegado al Cabo puede darte una aceleración extra, pero te arriesgas a entrar en la zona de mar cruzado que se forma por el choque de la ola con la roca.
  • Relación con el Lebeche (SW): El efecto Venturi Con el Lebeche, el Cabo de las Huertas actúa como el final de un embudo. El viento viene recorriendo toda la bahía desde Santa Pola y, al llegar a la punta del Cabo, se ve obligado a comprimirse para sortearlo. Esto genera un efecto Venturi (aceleración): suele haber 2 o 3 nudos más de viento en la punta del Cabo que en el centro de la bahía. Los regatistas locales saben que si el Lebeche flojea, ir a buscar la punta del Cabo es la única forma de encontrar presión para terminar la prueba.
  • Relación con el Poniente (W): El pozo de calma Este es el escenario más peligroso. Con viento de tierra, el Cabo de las Huertas proyecta una "sombra de viento" hacia el mar. Al sur del Cabo, se puede crear un auténtico pozo de calma o zonas de remolinos donde el viento cambia 180 grados en pocos metros. Si la baliza de barlovento está situada bajo la influencia del Cabo con Poniente, la regata se convierte en una lotería táctica donde hay que evitar a toda costa quedar atrapado en el sotavento de la montaña.
  • El "Bufo" del Cabo: En cualquier condición, doblar el Cabo siempre supone un cambio de escenario. Es muy común que un barco que navega cómodamente dentro de la bahía, al superar la línea imaginaria del Cabo, se encuentre de repente con 5 nudos más de viento y un mar mucho más formado. Conocer el "timing" de este cambio es lo que permite a los equipos pro anticipar el cambio de velas o el ajuste del trimado antes que sus rivales.

​💡10 Consejos PRO para Regatear en Alicante

  1. Observa el Cabo de las Huertas: Si ves "borreguillos" blancos en su punta y calma en el centro de la bahía, prepárate para un cambio de presión inminente.
  2. Potencia sobre altura con Levante: Con la ola característica de Alicante, es mejor navegar un grado más abierto y rápido que intentar ceñir al máximo y frenarse.
  3. El térmico manda: Si el Lebeche empieza a entrar, olvida el viento de gradiente. La térmica siempre acabará dominando la tarde.
  4. Cuidado con la costa de Agua Amarga: Con vientos del SW, la costa puede generar roles hacia tierra que te pueden dejar "en el pozo" si te acercas demasiado.
  5. Mira las nubes sobre la montaña: Las nubes de evolución sobre el interior suelen indicar que la térmica de Lebeche va a entrar con fuerza.
  6. Poniente = Flexibilidad: Con viento de tierra, nunca te alejes demasiado de la línea del medio del campo; el siguiente role puede venir de cualquier lado.
  7. La corriente también juega: En días de mucho Levante, se genera una corriente superficial hacia el SW que debes tener en cuenta en las balizas de barlovento.
  8. Trimado dinámico: En Alicante el viento rara vez es plano. Ten a un tripulante dedicado exclusivamente a ajustar el carro y la escota en cada racha.
  9. Limpia el casco: Las aguas de la bahía son cálidas y el caracolillo crece rápido. Un casco sucio es imperdonable en una regata con poco viento.
  10. Estudia el parte, pero cree a tus ojos: La orografía de Alicante a veces contradice los modelos meteorológicos.
  ¡¡ Aprende a Navegar mientras Vives el Mar !!⛵️🌊🌬

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